28 de noviembre de 2012

EL TROZO DE PAPEL

Abandonado y arrugado junto a la escalera se podía leer:
“¿Puro egoísmo? Puede ser.
Partí de sensaciones poco estables. Hay momentos en los que mi fortaleza, mi entereza o mi debilidad, necesitan de ese calor que encuentro en otras personas con capacidad o ganas de quererme para recomponerse. Hay vacíos que trato de llenar sin revelar que están tan huecos.
Puede que tratar de encontrar cobijo en otro abrigo no deba ser.
Parecía sencillo. Llegar jugando a una confianza con capacidad de sostenerme con una línea de flotación digna, sin hundirte a ti. Con la transparencia que logran muy pocas de esas parejas enamoradas pero manteniendo un límite de respeto (aunque no lo situamos o tenemos al mismo nivel).
Un fracaso que debería haber sabido antes de emprenderlo.
Tal vez tus soledades y las mías, tus alegrías y las mías, tu dolor y el mío, deban llevarse con independencia. Y sea lo mejor para los dos o al menos para ti.
Mis ojos yerran al atreverse a mirar a los tuyos. Aún pensando en tu bienestar siguen buscando robarte un poco cada instante. Se atreven a cruzar tus umbrales sin tu consentimiento y acaban recogiendo un fruto podrido que de nada les sirve. Es horriblemente triste esta sensación de haberme equivocado. Y lo siento tanto que decirlo no me importa, ni me restablece.
(Ahora necesito estar sola). Nelly”
JOSÉ CHINCHILLA LÓPEZ

1 comentario:

  1. Me suena tanto este post.....donde habré leído antes algo semejante...???? :/

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